Vamos a empezar con un juego, recogido en la Gramática española de Joaquín Añorga, (1973):
“Soledad, Julia e
Irene, tres hermanas bastante bonitas, eran pretendidas por un caballero
elegante, algo donjuán del que las tres estaban enamoradas. Como no se decidía
por ninguna, le exigieron que se declarase, y él, acosado y comprometido,
consignó su elección en una décima, sin puntuar, autorizando a que cada una la
puntuase a su manera. La décima es la siguiente:
Tres bellas que bellas son
me han exigido las tres
que diga de ellas cual es
la que ama mi corazón
si obedecer es razón
digo que amo a Soledad
no a Julia cuya bondad
persona humana no tiene
no aspira mi amor a Irene
que no es poca su beldad.
Tres bellas que bellas son
me han exigido las tres
que diga de ellas cual es
la que ama mi corazón
si obedecer es razón
digo que amo a Soledad
no a Julia cuya bondad
persona humana no tiene
no aspira mi amor a Irene
que no es poca su beldad.
Tres bellas que bellas son
me han exigido las tres
que diga de ellas cual es
la que ama mi corazón
si obedecer es razón
digo que amo a Soledad
no a Julia cuya bondad
persona humana no tiene
no aspira mi amor a Irene
que no es poca su beldad.
Soledad puntuó la décima y dijo: “La
preferida soy yo”. Julia creyó ser la elegida.
Irene añadió: “Las dos estáis engañadas; a quién ama de las tres es a
mí”
Puntúa el texto
de forma que las elegidas sean, de forma sucesiva, Soledad, Julia e Irene. Lee
posteriormente, en voz alta, las tres décimas, procurando matizar, a través de
los cambios de entonación, los cambio de significado.
Ahora repasamos las normas con este vídeo y con este documento de la editorial libros vivos.

